Jesús dijo
“ Tengo muchas cosas que decirles,
pero ahora sería demasiado para ustedes”.
Sin embargo, cuando él derrame el espíritu santo,
lograrán entender “toda la verdad”
y serán capaces de vivir de acuerdo con ella (Juan 16:12, 13).
Cuando Jesús vivió en la Tierra, condujo personalmente
a sus seguidores a un conocimiento más profundo de ese Reino.
Pero no contestó todas sus preguntas ni les explicó
de una sola vez todos los detalles. En vez de eso, les dijo:
“Tengo muchas cosas que decirles todavía,
pero no*las pueden soportar ahora” (Juan 16:12).
Por ello, tal como haría un guía experto,
Jesús nunca les dio a sus discípulos información
que no estuvieran listos para comprender.
Jesús pronunció estas palabras,
registradas en Juan 16:12, en la última noche de su vida
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)