Nunca necesité aprovecharme de nada para conseguir sexo pero sí en parte usé la necesidad de otra persona. Cuando mi mamá murió me sentía muy sola y no sentía el soporte de mis amigas. Sólo tenía un amigo que era un apoyo absoluto y sabía que estaba muy necesitado. Le insinué tener relaciones para quedarme en la casa de él cuando estaba muy triste porque me hacía sentir bien la manera en la que me escuchaba. Años después no me siento muy arrepentida, pero creo que no lo hubiera hecho.