ROMANOS 7:25
¡A Dios le doy gracias por medio de Jesucristo nuestro Señor!
Así pues, con mi mente soy esclavo de la ley de Dios,
pero con mi carne soy esclavo de la ley del pecado.
ROMANOS 8:1-3
8 Por lo tanto, los que están en unión con Cristo Jesús
no son condenados. 2 Porque la ley del espíritu
que da vida en unión con Cristo Jesús
te liberó de la ley del pecado y de la muerte.
3 Dios hizo lo que la Ley era incapaz de hacer,
porque esta era débil debido a la carne.
Envió a su propio Hijo
con una forma semejante a la de seres humanos pecadores
a fin de eliminar el pecado. Así condenó el pecado en la carne
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)