Alparcero escribió:
Y, ¿qué quieres decirnos con el ejemplo de la vívora? No lo entiendo.
Aqui, a lo mejor debo disculparme, pués me pasó desapercibido este detalle.
El ejemplo de la vívora, es para que viéramos en secuencia real como reaccionó mi cuerpo cuando yo todavía no tenía idea del peligro que me esperada. Eso demuestra, que hay una inteligencia muy superior a la que proviene del intelecto, y que además sabía de antemano (por lo tanto conocía, el futuro inmediato) que me encontraría con aquel peligro, e hizo que mi cuerpo, sin intervención ninguna de la voluntad, lógica, sentido común o racionalidad, buscase de todas las maneras posibles apartarme de aquel peligro.
Pienso honestamente que quien se resista a aprender de nuestro cuerpo y mente después de leer estos relatos, solo atino a pensar: peor para él... pués puede crecer en muchos campos, pero no en los más básicos y reales...
Tuviste sencillamente un acto reflejo. Tu no veias a la vívora conscientemente lo que no quiere decir que no la vieras realmente. Es como respirar, tu no piensas en que tienes que respirar pero tu cuerpo lo hace por tí.
Quizás porque no habías entendido la parte importante te has fijado en esta otra que poco misterio tiene. No fué un acto reflejo, fué voluntario al ver a la víbora tan cerca y ya levantada para picar. Lo que actuó luego sí fueron mis reflejos. Estos animales son ciegos y presienten el peligro mayormente a través del calor corporal... y para que esto ocurra, hay que estar cerca.
"El amor hace que todos espejos seamos, por eso más recibimos cuanto más damos".- Rahwananda.