Lo que pasa es que......., hay relatos bíblicos que no pretenden hacer un juicio moral o el juicio moral es equívoco, contradictorio, chocante, curioso, extraño..., en el que el protagonista (en teoría, el "bueno" de la peli) hace cosas que no son buenas, ni hace 2000 años, ni ahora (y si me apuras, ni siquiera en los tiempos en los que se sitúa el sucedido)

Las lentejas, Esaú y la primogenitura.....



Obviamente, la "partida" de nacimiento con olor a lentejas no debió satisfacer a ambos, pues luego vendría el truco del brazo peludo:



Al final, son los hechos consumados. Parece que el listo era Jacob, y no Esaú... De todas formas, estas son historias curiosas que forman parte de nuestra cultura (solo hay que ir al Museo del Prado para ver estas escenas sobre las paredes). No vale la pena devanarse los sesos con ellas. Se toman como están, y ya está. Vamos, que no me crean ningún conflicto ideológico ni religioso.