Soy de la opinión de que las personas tienen el derecho a creer en lo que quieran. Siempre teniendo en cuenta que nuestros derechos terminan donde comienzan los derechos del prójimo.

Esto es. Sus creencias no pueden invadir mi vida.

Por ejemplo: Si una persona dice que cree en un caballo azul con alas, y con dos cuernos en la cabeza; pues, muy bien. No puedo demostrarle lo contrario. Ni tengo ningún interés en demostrárselo.

Ahora bien. Si esa persona dice que todo aquel que no crea en el caballo azul con alas, con dos cuernos en la cabeza, sufrirá un gran castigo; pues considero que su creencia está invadiendo mi vida. Por lo que, en primer lugar, le pediría que me demostrase que existe realmente el caballo azul con alas, y con dos cuernos en la cabeza.

Creo haberme explicado claramente.