Hay que reconocer que las historias narradas en la Biblia son singulares. Al menos, a mí me resulta extraordinario que Jehová se ponga de charla, no ya con un patriarca, sino también con su mujer. Isaac ora por su mujer estéril y queda preñada de dos mellizos.
Rebeca tiene problemas en el embarazo, y a consultar a Jehová, que tiene servicio de atención de 24 horas.
Estas historias debieron de confundir a Jesús, cuando dijo que el Padre nos concede cuanto le pidamos en oración.
“Y oró Isaac a Jehová por su esposa, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca, su esposa.
22 Y los hijos luchaban dentro de ella, y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová.
23 Y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; y un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
24 Y cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí, había mellizos en su vientre”. (Génesis 25:21-24)
Continuará…
Última edición por tomas0402; 16-may.-2020 a las 08:03
La Verdad nos hará libres.