Yo confieso que las charlas matutinas con mis niñas, me ponen feliz, sus confesiones y sugerencias, muero de risa.
Yo confieso que las charlas matutinas con mis niñas, me ponen feliz, sus confesiones y sugerencias, muero de risa.
Cuando sonríes se me pasa, las penas, la vida...¡todo!