¿Y qué tal las nubes de hoy, divinas, no? Hoy estuvo preciosa la tarde y noche. Se me hacía que se venía el aguacero y nada, tres gotas, lo bueno que refrescó mucho.
Sé me antoja estar en el ransho, y no en el de mamá.
Si las disfruté un montón, ese vientito fresco que llegó.
Se me antoja un montón un pay de queso.
Cuando sonríes se me pasa, las penas, la vida...¡todo!