Ejemplo práctico de Radiestésia:

Un día regresaba de la finca en la montaña en donde habia pasado unas cuantas horas con las varillas y el péndulo para ir "sensibilizándome". A medio camino se encuentra una casa de un vecino del pueblo, un poco especial de carácter. Como se encontraba en la puerta, me llamó para hablar un rato. Me acerqué y mientras hablábamos, percibí dos cerezos plantados de hacia poco tiempo al lado derecho de la casa, al mismo tiempo que me estaba diciendo que hacia un par de días que había venido un "rabdomántico" (radiestesista) para buscarle agua con su péndulo, pués quería hacer un pozo (él se dedicaba a eso). Yo me saqué mi péndulo del bolsillo de la camisa y le pregunté ¿como ese?. Abrió unos ojos como platos y dijo: exactamente igual que ese. Luego me fuí donde estaban los cerezos y empecé a pasarlo por encima de uno... me dice ¿que haces? Le respondí que quería saber si le funcionarían bien. Me dice, si hombre, y con el péndulo lo vas a saber.

Como a veces soy bastante autoritario, le dije: a ver si te callas un momento y me dejas trabajar. Cuando terminé me dice, bueno y qué? ¿Que va a pasar?. Le pregunte si se había fijado en lo que hacia el péndulo y me dijo que si, que el de la derecha había girado de izquierdas y el de la izquierda lo había hecho de derechas. Le dije, pues mira, el de la izquierda te crecerá normalmente, pero el de la derecha, todo y que no deja de ser extraño, irán pasando los años y no crecerá, se quedará casi como está ahora. Me dice si hombre, precisamente el que tiene más tierra y mejor no crecerá y este que apenas tiene, ese si... Le contesté que no lo decía yo, sino que me limitaba a interpretar lo que me marcaba el péndulo.

Unos siete u ocho años más tarde, y debido a su "mala cabeza" el banco se le quedó la casa por haber pedido demasiado dinero que iba poniendo encima de la hipoteca, y que al final no pudo pagar. Se quedó unos meses en la casa, y cuando le dijeron que si no la dejaba vendría la policía a sacarlo... cogió tal berrinche, que cortó el cerezo grande (pues el pequeño se había quedado igual) lo troceó, lo metió en la casa... y le prendió fuego. (Luego sucedió que la compró un familiar suyo y tuvo que pagar la reparación).