En toda la Biblia no existe una sola cosa que indique que el cuerpo de carne que Jesús sacrificó era algún templo que habría que reconstruir ... eso es así. Cuando Jesús dijo las palabras de Juan 2:19,21 el templo de Jerusalén donde se adoraba a Jehová AUN estaba en pie. De hecho, Jesús estaba diciendo que cuando ese templo fuera destruído, ya la piedra angular del templo celestial, una piedra rechazada por los judíos (Sal. 118:16-23), habría sido puesta en los cielos. El cuerpo de Jesús era un cuerpo dedicado para ser sacrificado (Heb. 10:5-10), y es por eso que en los cielos se le representa como el Cordero de Dios. El templo celestial de Dios NO ES un Cordero. :001_smile:
Última edición por Eli_yahu; 17-abr.-2020 a las 15:36
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.