misericordia

El pacto de la Ley del cual el profeta Moisés fue mediador e
era bueno en sí mismo. Sin embargo, aquel pacto pedía
el sacrificio de animales cuya sangre nunca podría quitar
los pecados humanos.

Por eso, para que Jehová Dios estableciera un pacto mejor
tendría que haber un mejor mediador con un mejor sacrificio.

Este Mediador imprescindiblemente necesario resultó ser Jesucristo.

En la siguiente explicación la Biblia señala
la superioridad de este Mediador
en comparación con el profeta Moisés:


“Pero ahora Jesús ha obtenido un servicio público
más admirable, de modo que también es mediador
de un pacto correspondientemente mejor,
que ha sido establecido legalmente
sobre mejores promesas. Al decir él ‘un nuevo pacto’
ha hecho anticuado al anterior”.
(Hebreos 8:6, 13.)