Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje

La ley que realmente dio Dios a Moisés no era falsa. Dios no engañó al pueblo. Los que engañaron al pueblo son los escribas que cambiaron la Ley de Dios en mentira, como dice Jeremías 8:7-8.

Entonces, la verdadera Ley de Dios y sus verdaderos mandamientos son los misericordiosos mandamientos que Jesús enseñó cuando predicó el Evangelio.
Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje

Jesús dijo que las escrituras eran la verdad...

No es cierto. Lo que Jesús dijo al Padre es: "Tu palabra es verdad". Y la Palabra del Padre es la Palabra del Evangelio y sus misericordiosos mandamientos, no los mandatos escritos en el Antiguo Testamento que ordenaban a los hombres esclavitud, sacrificios, ojo por ojo, penas de muerte, guerras y masacres de pueblos enteros.

Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
... siempre saldrás con una excusa
Para no aceptar la verdad escrita
que Jesús con su sangré
Nos libra del pecado heredado...

Otra mentira, pues Jesús no habló del pecado heredado.


Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
NO HAY PECADO HEREDADO:

El que peque es el que morirá....

Ezequiel 18

«Ustedes en la tierra de Israel acostumbran repetir aquel refrán que dice: “Los padres se comieron las uvas agrias, y a los hijos les dio la dentera.” ¿En verdad lo creen? 3 Vivo yo, que ese refrán nunca más volverá a repetirse en Israel.
Palabra de Dios el Señor.
4 »Todos ustedes son míos. Lo mismo el padre que el hijo. Sólo morirá quien peque. Nadie más.
Cita Iniciado por tomas0402 Ver Mensaje
El capitulo 18 de Ezequiel, echa por tierra toda la teología cristiana.
Según Ezequiel, no hay pecado heredado.
Pero, claro, surge la pregunta: Si la enfermedad y la muerte son consecuencias del pecado ¿Cómo es que no hemos heredado el pecado, pero sí sus consecuencias?

Tampoco hemos heredado las consecuencias del pecado, pues Jesús pagará a cada uno según sus obras, no según las obras de sus antepasados.

Y recuerda bien que la verdadera teología cristiana es la enseñanza del Evangelio, no las doctrinas e interpretaciones religiosas de los hombres que enseñan cosas que no coinciden con lo que enseña el Evangelio