Diente por diente
vida humana por vida humana

Vida humana de Adan
Vida Humana de Jesus

Quien pecó en Edén fue solo un humano perfecto, Adán, no Dios.
Por eso, para que en verdad el rescate estuviera en conformidad
con la justicia de Dios tendría que ser estrictamente equivalente...
un humano perfecto, “el último Adán”.

Así pues, cuando Dios envió a Jesús a la Tierra como rescate,
hizo de Jesús lo que satisfaría la justicia:
no que Dios se hiciera carne,
no un Hombre-Dios,
sino un hombre perfecto, “inferior a los ángeles”.

https://wol.jw.org/es/wol/h/r4/lp-s