En un supuesto dios de tres iguales hablar de SUBORDINACIÓN es escupirse a sí mismos a la cara. No se dan cuenta porque no piensan correctamente.
Dios no escupe.
En un supuesto dios de tres iguales hablar de SUBORDINACIÓN es escupirse a sí mismos a la cara. No se dan cuenta porque no piensan correctamente.
Dios no escupe.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.