Recuerdo cuando vi a los dioses, y los nombres que pudiera decir yo para ellos sólo eran nombres que me servían para entender a mí las experiencias, pero no por eso le daban la razón a quienes diseñaron esos nombres. Y mis experiencias me aseguraron que mis experiencias eran reales, por eso no puedo decir si fueron reales, pero a la vez sí fueron reales.

Ésto molestaría a más de uno, porque atrapados en las ilusiones de certezas cuadradas, no comprenden la multiplicidad en el devenir. La flama se mueve todo el tiempo y el Fuego es el arkhé del universo; y si la flama se enciende y se apaga según medida, mi proximo post sería nuevamente poesía... Como si el nivel de metáforas de la ciencia no la dejara también a la par de poesía, un estilo de poesías que juegan con otras armonías.