
Iniciado por
Kevlin
Independientemente de los argumentos ideológicos desde los cuales sostienen su fe, no puede haber duda que el estilo de vida de los T.dJ ha resultado ser extraordinariamente coherente en sus objetivos de formar personas respetuosas de Dios, con un elevado standard ético y moral; desde sus congregaciones ellos fomentan fuertes vínculos familiares y ayudan a las personas a convertirse en ciudadanos trabajadores y honrados, sus miembros siguen un estricto código moral que los aleja del tabaco, la bebida en exceso, las drogas, los juegos de azar, la promiscuidad sexual y la homosexualidad.
No puedo imaginarme a un Tde J en ninguna cárcel en ningún país de la Tierra.
Yo mantengo por ellos un elevado concepto y distinguido respeto.