Los "testigos de Jehová", los "evangélicos, los judíos y otras religiones Judaizantes imponen la creencia de que todas las leyes de penas de muerte y de sacrificios del viejo testamento son mandamientos de Dios, pero nos dicen las escrituras que Dios no había mandado sacrificios:

JESUCRISTO TAMBIÉN ABOLIÓ DEL VIEJO TESTAMENTO LAS LEYES SOBRE LOS SACRIFICIOS, QUE ERAN INSOPORTABLES PARA LOS POBRES (sacrificios , que Dios no había mandado)...

No es lo mismo ofrendas de amor en agradecimiento a Dios, que no cuesten sacrificios, que los sacrificios que a veces tenían que hacer los pobres, que Dios no había mandado, y que les imponían los sacerdotes cuando los pobres en muchos casos no tenían ni para comer. Jesucristo, cuando nos habló de los sacrificios, así nos dijo:

"Si hubierais comprendido lo que quiere decir: "Misericordia quiero y no sacrificios", no condenaríais a los inocentes". (Mateo 12,7).