Y en mis dioses vi durante estos tres días su poder sobre los engañosos que vestidos de ovejas abrían la boca para soltar una cobra real. Pero esta cobra se posaba en mi brazo derecho para danzar sobre mis hombros hasta llegar al izquierdo y regresar a la cara del falso animal.
Los verdaderos animales conocen el devenir, los falsos se sostienen mirando nubes volar en un cielo sin nubes, porque esperan incluso así agarrarse a una nube como si esta fuera sólida. Y asi caminan hacia el precipicio siguiendo nubes ¡Te equivocaste por muy poco Aristofanes! La partera fue más digna bajo el nombre de Sócrates que como un producto del platonismo para populachos.