(Juan 6:38)
Porque no*bajé del cielo para hacer mi voluntad,
sino la voluntad del que me envió.



(Juan 7:14-19)
 A la mitad de la fiesta, Jesús subió al templo y se puso a enseñar. 15 Los judíos estaban asombrados y decían: “¿Cómo sabe este hombre tanto de las Escrituras, si no ha estudiado en las escuelas?”. 16 Entonces Jesús les contestó: “Lo que yo enseño no es mío, sino del que me envió. 17 Si alguien desea hacer la voluntad de Dios, sabrá si lo que yo enseño viene de Dios, o si son mis propias ideas. 18 El que enseña sus propias ideas busca su propia alabanza, pero el que busca que alaben al que lo envió es fiel a la verdad, y no hay injusticia en él. 19 Moisés les dio la Ley, ¿no es cierto? Pero ni uno de ustedes obedece la Ley. .