Es el Evangelio el que nos enseña los verdaderos mandamientos de Dios. Así que todos los mandamientos de las cartas o del viejo testamento que son contrarios al Evangelio, no son verdadera Ley de Dios.

Lo que Dios quiere es la misericordia y el perdón:

"... si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio,no condenaríais a los inocentes" (Mateo 12:7)