Aprende ignorante
Jesucristo dio su vida para enseñarnos los verdaderos mandamientos de Dios y para librarnos de los mandamientos de los hombres escritos en el viejo testamento. Por eso, los únicos mandamientos que debemos seguir los cristianos son los mandamientos del Evangelio, pues Jesucristo mandó que se predicara por todos los pueblos solamente el Evangelio:
"Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin". (Mateo 24,11-14).
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16:15-16).
Jesus dio su vida como sacrificio por nuestros pecados
Romanos 3:25-26
Nueva Biblia Viva
Dios ofreció a Jesucristo como sacrificio por nuestros pecados.
Cuando creemos esto, Dios nos perdona todos nuestros pecados
QUerrás decir que tú no tienes futuro.
Recuerda que, según tus propias palabras, te has negado vender tus bienes y repartirlos entre los pobres.
Y tú predicas que la única forma de entrar al cielo es viendiéndolo todo, y luego de repartir el dinero entre los pobres tendrás un tesoro en el cielo.
Primero practica, luego predica.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.
Si quieres saber lo que realmente mandó Dios al mundo en tiempos debes de estudiar mejor el Evangelio, pues Jesucristo vino a enseñarnos los verdaderos mandamientos de Dios cuando el mundo ya no los conocía, y esque los escribas judíos despues de Moisés habian cambiado la Ley de Dios en mentira (Jeremías 8,7-8)
Me lo se de memoria.
Y también me se de memoria lo que tú repites y repites:
Y repites y repites que hay que venderlo todo y repartirlo entre los pobres.
Así no vengas a subirte por el chorro, y a cambiar de paradigma como los escribas que tanto denostas, sino que vende lo tuyo y repártelo, tal como lo predicas.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.
El esposo es Dios y la esposa son los que hacen la voluntad de Dios (ver el tema ni se casan ni se dan en casamiento).
Yo pienso que nadie debe hacerse dueño de las personas pues por esta causa está habiendo en el mundo mucha violencia y se están matando a muchas mujeres. Que este tema sirva para ayudarlas.
Que no se ponga el sol estando ustedes
en estado provocado.” (Efesios 4:26.)
Dado que en el matrimonio
ambos cónyuges
cometen errores,
es esencial que los dos
estén dispuestos a perdonar.
El marido y la mujer
“ya no son dos,
sino una sola carne.
Por lo tanto, lo que Dios
ha unido bajo un yugo,
no lo separe ningún hombre”, dijo Jesús (Mateo 19:6).
Al casarse, los dos prometen solemnemente
ante Dios y los hombres, y el uno al otro,
que continuarán juntos aunque surjan problemas.c
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)