Ahora, ya que me lo has pedido de forma muy correcta, te dejaré solito argumentando con Roberto, a menos, claro, que salgas con alguna cabeza de pescado demasiado obvia.
Ahora, ya que me lo has pedido de forma muy correcta, te dejaré solito argumentando con Roberto, a menos, claro, que salgas con alguna cabeza de pescado demasiado obvia.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.