Asi es Elisabet

Gracias.

Jesucristo vino a llamar a pecadores
y a perdonar sus pecados con su sangre.


Al día siguiente,
Juan vio a Jesús viniendo hacia él y dijo:
“¡Miren, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!

JUAN 1:29

Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguien come de este pan, vivirá para siempre. De hecho, el pan que yo voy a entregar para que el mundo viva es mi carne”.
(Juan 6:51)

Hijitos míos, les escribo estas cosas para que no*cometan un pecado. Pero, si alguno comete un pecado, tenemos un ayudante que está junto al Padre: Jesucristo, uno que es justo. 2 Él es un sacrificio de reconciliación por nuestros pecados, pero no*solo por*los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
(1 Juan 2:1, 2)