Pablo elogió a los Tesalonicenses por su reputación como ejemplos de fe. Entre las cosas que les dice está esto:
1Tes.1:9 Porque ellos mismos siguen informando acerca de la manera como primero entramos entre ustedes y cómo ustedes se volvieron de [sus] ídolos a Dios para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero, 10 y para esperar de los cielos a su Hijo, a quien él levantó de entre los muertos, a saber, a Jesús, que nos libra de la ira que viene.
Es evidente que ni Pablo ni los tesalonicenses se referían a Jesucristo cuando mencionaban a Dios. Ningún cristiano del siglo primero era trinitario; para ellos solo había un "Dios vivo y verdadero", el Padre de Jesucristo, que lo resucitó de entre los muertos.
Rom.10:8 Pero ¿qué dice? “La palabra está cerca de ti, en tu propia boca y en tu propio corazón”; es decir, la “palabra” de fe, que predicamos. 9 Porque si declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se ejerce fe para justicia, pero con la boca se presenta declaración pública para salvación.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.