Es cierto que en la Biblia se dice que el espíritu santo habla, se contrista, y otras cosas que parecen indicar que sea una persona. Pero el hecho de que se use esa fraseología no es suficiente razón para concluir que sea una persona. Si esa razón fuera suficiente, tendríamos que concluir igualmente, que la sabiduría es una persona, porque en la Biblia se personifica la sabiduría con mucha frecuencia, como en los Proverbios (Vean Pro.8, por ejemplo).



Una manera de darnos cuenta de que el espíritu de Dios no es una persona es entendiendo lo que sucedió en el caso de Jesús. Los trinitarios también creen que Jesús es otra persona-dios, aun cuando era humano. Si ese fuera el caso (según esa creencia) tienen que pensar mejor las conclusiones a las que arriban con respecto al espíritu santo. Porqué? Porque las Escrituras dice REPETIDAMENTE que Jesús fue ungido con el espíritu santo de Dios y esa fue la razón de que tuvo poderes extraordinarios. Si Jesús es una persona-dios como creen los trinitarios, no habría habido necesidad de meterle otra persona dentro para realizar obras poderosas, pues se hubiera bastado a sí mismo como persona-dios sin necesidad de que otra persona-dios tuviera que intervenir en su caso.


Los testigos de Jehová sabemos que Dios es solamente el Padre de Jesús. Cuando las Escrituras lo llaman HIJO DE DIOS, ya se nos dice que Jesucristo no es Dios mismo sino Su Hijo. No podemos aferrarnos a creencias que la Escritura no apoya ... sino razonar a partir de la información bíblica detallada, y determinar qué es lo que dice la Biblia realmente. Si adoptamos creencias y nos aferramos a ellas, estamos haciéndonos seguidores de las personas que idearon esas creencias, pero NO nos estaríamos guiando por la Palabra de Dios. Si Jesús es Hijo de Dios, necesitaba el poder de Dios que solo le era posible obtener si Dios derramaba Su espíritu sobre él, y es exactamente eso lo que enseñan las Escrituras:


Hech.10:34 Ante aquello, Pedro abrió la boca y dijo: “Con certeza percibo que Dios no es parcial, 35 sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto. 36 Él envió la palabra a los hijos de Israel para declararles las buenas nuevas de paz mediante Jesucristo: Este es Señor de todos [los demás]. 37 Ustedes conocen el tema acerca del cual se habló por toda Judea, comenzando desde Galilea después del bautismo que Juan predicó, 38 a saber, Jesús que era de Nazaret, cómo Dios lo ungió con espíritu santo y poder, y fue por la tierra haciendo bien y sanando a todos los [que eran] oprimidos por el Diablo; porque Dios estaba con él. 39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo tanto en el país de los judíos como en Jerusalén; pero ellos también lo eliminaron colgándolo en un madero. 40 Dios levantó a Este al tercer día y le concedió manifestarse, 41 no a todo el pueblo, sino a testigos nombrados de antemano por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con él después que se levantó de entre los muertos. 42 También, nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal de que este es Aquel de quien Dios ha decretado que sea juez de vivos y de muertos. 43 De él dan testimonio todos los profetas, que todo el que pone fe en él consigue perdón de pecados mediante su nombre”.


Cuando un ser humano, sea un profeta, Jesucristo, un ungido de Dios, etc, recibe la influencia del espíritu de Dios, es como si fuera Dios mismo quien estuviera actuando por medio de esa persona. La razón es que Jehová actúa mediante su espíritu a distancia, no baja a realizar tareas de forma personal, pues siendo como es el Creador de todo el Universo, no hay cosa material que pueda realmente "soportar" el poder que se concentra en Él. Por eso extiende Su espíritu y realiza su obra de esa manera. Esa es la manera como lo entendemos los testigos de Jehová y está sólidamente apoyada con la Palabra que ese mismo espíritu santo inspiró a que fuera escrita. Sobre eso es interesante el hecho de que cuando algún cristiano citaba algún pasaje bíblico usaba de forma intercambiable expresiones como "el espíritu santo dijo" o "Jehová dijo por medio del espíritu santo en boca de ...", y expresiones similares. Si el espíritu santo es el espíritu de Jehová, es lógico que se pueda hablar de él como hablamos también de Dios, pues Su espíritu es una parte de Él.