Cuando se abre el primer sello, Juan escribe lo siguiente: “Entonces vi que el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir con una voz como de trueno: «¡Ven!»Miré, y vi un caballo blanco. El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer.”( Apocalipsis 6: 1-2).
El blanco es un símbolo de pureza y paz. Aquí hay un jinete que parece venir en nombre de y que lleva un mensaje de paz.
Pero él es un conquistador, uno que impone su versión de paz en el mundo.
Posiblemente este jinete incluso producirá una pseudo paz, una condición descrita por el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 5:3: "Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina...y no escaparán".
Algunos confunden a este jinete con Jesucristo, a quien Apocalipsis 19 muestra montando un caballo blanco en su segunda venida. Pero un examen cuidadoso revela importantes distinciones. Cristo lleva "muchas coronas" a su regreso, no solo una corona como la que lleva este primer jinete. Y en lugar de empuñar un arco, Cristo está blandiendo una espada con la que golpea a las naciones.
Para ser coherentes con las afirmaciones de Cristo en Mateo 24, debemos concluir que este jinete no representa a Jesús, sino a maestros falsos que se apropian de su nombre mientras corrompen Su enseñanza clara y llevan a muchos a la herejía destructiva.
Recuerdemos Su advertencia: “Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y a muchos engañarán "(Mateo 24: 4-5 ).
El ego es un eje demasiado débil para hacer girar nuestra vida en torno a él.