Cuando uno lo piensa bien, en el mundo hay más monoteísmo que politeísmo, porque incluso los que adoran muchos dioses, saben PERFECTAMENTE que hay uno que sobresale y que no tiene parangón entre los demás. Los sabían los magos de Egipto:

Exo.8:19 Por lo tanto, los sacerdotes practicantes de magia dijeron a Faraón: “¡Es el dedo de Dios!”. Pero el corazón de Faraón continuó obstinado, y no les escuchó, tal como había hablado Jehová.

... lo sabía Nabucodonosor, rey de Babilonia:

Dan.2:47 El rey respondía a Daniel y decía: “Verdaderamente el Dios de ustedes es un Dios de dioses y un Señor de reyes y un Revelador de secretos, porque pudiste revelar este secreto”.

Y lo saben bien todos los que practican religiones politeístas. Jehová es Dios de dioses, y ninguno es comparable a Él. No existía ninguna criatura espiritual poderosa antes de que Jehová comenzara a crear. No existía siquiera un ser que adorara a otro que no fuera Jehová antes de la rebelión humana. No existe uno que pueda salvar de la mano de Jehová o que pueda dañar a un protegido suyo. No existe uno que se atreva a desafiar a Jehová en poder. No existe uno que haya sido el Creador de todo lo que existe. Ese es Jehová, el único Dios verdadero. (Juan 17:3).