Jesús dijo a sus apóstoles fieles:
En la casa de mi Padre hay muchas moradas.
De otra manera, se lo hubiera dicho a ustedes,
porque voy a preparar un lugar para ustedes.
También, si prosigo mi camino y les preparo un lugar,
vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo,
para que donde yo estoy también estén ustedes.
”—Juan 14:1-3.

Jesús estaba diciendo a sus apóstoles que
a ellos se les llevaría al cielo para que estuvieran con él

El apóstol Pablo con frecuencia habló
a los cristianos primitivos acerca de esa maravillosa esperanza.


Por ejemplo, escribió:
En cuanto a nosotros, nuestra ciudadanía
existe en los cielos,
lugar de donde también
esperamos con ansia a un salvador, el Señor Jesucristo
.”
(Filipenses 3:20, 21; Romanos 6:5; 2*Corintios 5:1, 2)

Con esas promesas como base,
millones de personas han puesto su esperanza en la vida celestial

Pero ¿VAN AL CIELO TODOS LOS BUENOS?
:001_huh: