Hay otra diferencia entre Jehová y Jesucristo que resulta muy interesante para todos los que consideran a Jesús como igual a Jehová. Cuando Jesús estaba sobre la tierra, dos de sus discípulos, hermanos carnales ellos dos, le hicieron una petición muy particular a Jesús:
Mat.20:20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, rindiéndole homenaje y pidiéndole algo. 21 Él le dijo: “¿Qué quieres?”. Ella le dijo: “Di la palabra para que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y uno a tu izquierda, en tu reino”. 22 Jesús dijo en contestación: “Ustedes no saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que yo estoy a punto de beber?”. Ellos le dijeron: “Podemos”. 23 Les dijo: “De cierto beberán mi copa, pero esto de sentarse a mi derecha y a mi izquierda no es cosa mía darlo, sino que pertenece a aquellos para quienes ha sido preparado por mi Padre”.
Marcos lo relata como si hubieran sido ellos mismos los que se lo pidieron, pero eso no cambia el relato, porque haber enviado a su madre era como si ellos mismos lo hubieran estado pidiendo personalmente. El relato dice que ellos estaban con su madre cuando ella hablaba con Jesús, lógicamente, para estar pendientes de la respuesta, e incluso Jesús dirige su respuesta a ellos mismos, no a su madre. Marcos lo cuenta así:
Marc.10:35 Y Santiago y Juan, los dos hijos de Zebedeo, se le acercaron y le dijeron: “Maestro, queremos que hagas por nosotros cualquier cosa que te pidamos”. 36 Él les dijo: “¿Qué quieren que les haga?”. 37 Le dijeron: “Concédenos sentarnos, uno a tu derecha y uno a tu izquierda, en tu gloria”. 38 Mas Jesús les dijo: “No saben lo que piden. ¿Pueden beber la copa que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?”. 39 Ellos le dijeron: “Podemos”. Ante eso, Jesús les dijo: “La copa que yo bebo ustedes beberán, y con el bautismo con que yo soy bautizado ustedes serán bautizados. 40 Sin embargo, esto de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía darlo, sino que pertenece a aquellos para quienes se ha preparado”.
Si Salomé (madre de Santiago y Juan) era la esposa de Zebedeo y hermana de María (la madre de Jesús) como se piensa, esta señora era tía de Jesús y estos dos apóstoles eran sus primos, así que habrán pensado que por su relación familiar con Jesús, él los iba a tratar con favoristismo entre todos sus discípulos cuando estuvieran en el reino. El asunto principal que quiero resaltar es la respuesta que les dá Jesús. Nótenla en ambos casos, pues la señalo en azul.
Cómo es posible que si Jesús tuviera exactamente la misma autoridad del Padre, si es que fuera tan igual que Él, halla dicho que eso no lo podía hacer por su propia cuenta? Mediten en eso.
Última edición por Eli_yahu; 09-may.-2019 a las 09:32
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.