1Juan 3:2 Amados, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sí sabemos que cuando él sea manifestado seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. 3 Y todo el que tiene esta esperanza puesta en él se purifica a sí mismo así como ese es puro.

Fil.3:20 En cuanto a nosotros, nuestra ciudadanía existe en los cielos, lugar de donde también aguardamos con intenso anhelo a un salvador, el Señor Jesucristo, 21 que amoldará de nuevo nuestro cuerpo humillado para que se conforme a su cuerpo glorioso, según la operación del poder que él tiene, hasta para sujetar todas las cosas a sí mismo.

1Cor.15:49 Y así como hemos llevado la imagen de aquel hecho de polvo, llevaremos también la imagen del celestial.