Cita Iniciado por Roberto0 Ver Mensaje
No es así.

En el principio, Dios entregó a los hombres y mujeres los mandamientos que debían guardar para entrar en la vida. Y en tiempos de Moisés, Dios volvió a enseñar a los pueblos los verdaderos mandamientos de Dios... Pero después de Moisés, ¿qué es lo que pasó con la Ley?...


Los escribas que dominaban en los pueblos...
Cambiaron la ley de Dios en leyes de penas de muerte, de guerras y de esclavitud , que Dios no había mandado, pero los escribas dejaron escrito que aquellas leyes de muerte y de esclavitud del viejo testamento eran mandamientos de Dios. Y no lo eran..

Así ha dicho Yavé el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella. Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos". (Ezequiel 5:5-6).

Jesucristo vio que los escribas enseñaban mandamientos de hombres y volvió a enseñar a los pueblos del mundo los verdaderos mandamientos de Dios. Y estos mandamientos son los que Jesucristo nos enseña en el Evangelio.

La verdadera Ley de Dios es la que Jesucristo enseña en el Evangelio, que así dice:

"todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque ésta es la ley y los profetas". (Mateo 7:12)
Las enseñanzas cristianas están tomadas muchas de ella
de la ley que le dio El Dios de Jesús solo a Israel.

Jesus dio muchos mandamientos

Aqui hay algunos



►Asegúrate de que la luz que crees tener
no sea oscuridad. (Lucas 11:35)

►No piensen que he venido a anular la ley. (Mateo 5:17)

►No se enseñorean de los demás. (Lucas 22:25-26)

►No juzguen, y no se les juzgará. \
No condenen, y no se les condenará. (Lucas 6:37)

►No juzguen por las apariencias;
juzguen con justicia. (Juan 7:24)

►Saca primero la viga de tu propio ojo,
y entonces verás con claridad para sacar
la astilla del ojo de tu hermano. (Mateo 7:5)

►No usen vanas repeticiones cuando oren. (Mateo 6:7-8)

►No juren de ningún modo.
Cuando ustedes digan "sí", que sea realmente sí;
y cuando digan "no", que sea no. (Mateo 5:34-37)