Primero: Jesús no fue "encarnado", porque encarnarse no es lo mismo que nacer como humano. Jesús tuvo que aprender a caminar, a hablar, y todo lo que un ser humano tiene que aprender para poder llegar a ser un adulto. Jesús se convirtió en Mesías y comenzó su obra misional después de su bautismo.
Segundo: no existe tal cosa como "esencia divina". La divinidad es una naturaleza, y como es de suponer, es opuesta TOTALMENTE a la naturaleza humana.
Tercero: Jesús como humano perfecto no tenía nada de divino, porque de ser así no hubiera podido ser asesinado. El papel de Jesucristo como humano era pagar un precio "correspondiente" con la pérdida que Adán, otro hombre perfecto, perdió. Si Jesús hubiese mantenido alguna cosa "divina" hubiera sido una trampa, y no un pago correspondiente. Por eso Jesús murió.
Cuarto: Jesús todo el tiempo se comportó como un humano. Ningún discípulo lo consideró igual a Dios JAMÁS ... ni tampoco alguien que lo haya conocido, según lo que nos cuenta la Biblia, lo consideró así alguna vez ... todos lo consideraron un hombre de Dios, no un dios-hombre.
Quinto: la creencia de que Jesús era igual a Dios se desarrolló muchos años después, como parte de la apostasía que comenzó a mezclar platonismo con cristianismo. En la Biblia esa idea no está por ninguna parte: los trinitarios y binitarios fuerzan las Escrituras para intentar fallidamente justificar esa creencia que heredaron en realidad de la cristiandad apóstata, no de las enseñanzas de Jesús ni de sus discípulos.
Hay que estudiar la Biblia sin preconceptos y con humildad para poder conocer y aceptar la verdad ... si es que no quieren escuchar a quienes Jesús ha autorizado a llevar el mensaje del Reino a las naciones antes de que llegue el fin. Las ideas babilónicas confunden a los buscadores de la verdad bíblica.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.