Otro ejemplo de la Biblia, que nos ayuda a entender el asunto del tema está en el relato sobre la torre de Babel. Después del Diluvio, el propósito de Dios para el hombre siguió siendo que la tierra fuera llena de personas. Se prevían muchas naciones, razas, culturas, ... Todo ese propósito se puede discernir en la capacidad genética de producir tanta variedad. Pero cuando los humanos comenzaron a crear imperios bajo la dirección invisible del enemigo de Dios, se plantearon una conspiración que ponía en peligro aquel propósito de Dios. Ellos habían decidido que el control y decisiones que afectaran a toda la humanidad estuviera centrada en un solo lugar, así que se propusieron crear esta torre como punto central. Jehová fue informado del asunto, y entendió que este plan conspiraba contra su propósito para el futuro de la humanidad, así que la Biblia sigue diciendo:
Gén.11:5 Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. 6 A continuación dijo Jehová: “¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos, y esto es lo que comienzan a hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan pensado hacer que no les sea posible lograr. 7 ¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro”. 8 Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra, y poco a poco dejaron de edificar la ciudad. 9 Por eso se le dio el nombre de Babel, porque allí había confundido Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los había esparcido Jehová sobre toda la superficie de la tierra.
Sucedió que Jehová dirigió su atención a la Tierra con el fin de examinar lo que ocurría allí y seguidamente tomó medidas para desbaratar aquel plan. Pueden ver las tres cosas ejemplificadas:
1) el propósito de Jehová;
2) un proyecto ajeno que otros planean que pone en peligro Su propósito, según su libertad de acción otorgada;
3) el poder de Jehová para destruir obstáculos en el cumplimiento de Su propio propósito.
Lo curioso del caso es que cada vez que alguien trata de impedir que el propósito de Jehová se cumpla, el resultado favorece un cumplimiento de ese propósito aun más completo y perfecto.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.