
Iniciado por
Roberto0
No hay que matar a los hijos en el vientre de las madres en el momento que sea eso es una abominación..
En eso estamos de acuerdo. Hemos aprendido que la vida comienza tan pronto como se forma esa célula maravillosamente en el interior de la mujer y comienza a desarrollarse, dividiéndose una y otra vez, formando cada pequeña partecita del futuro bebé que vá a nacer. Desde ese primer momento ya tiene vida, y es un futuro ser humano. Desde el primer momento ya está desarrollándose su mentecita, que luego vá a comenzar a hacer preguntas cuando nazca y crezca un poquito más, ya afuera del vientre de su mamá. Eso, según los propios científicos, es un milagro. Han llegado a darse cuenta que para que se produzca la primerísima parte de Ese bebé ya han tenido que ocurrir cosas milagrosas, como una carrera de espermatozoides y una selección natural del más apto para poder llegar y unirse al óvulo de la mamá ... algo que nadie está manipulando en su forma natural, sino que sucede por ley de Dios, sin intervención humana, porque así lo hizo Dios para que sucediera.
Así que quitar esa vida es algo que puede considerarse matar un nuevo ser. Y ya podemos pensar en la importancia de la vida. Sin embargo, otros creerán que aun no es un ser humano al principio. Algunos dicen que hasta varios días después, otros que hasta varias semanas, meses ... y hasta algunos no lo consideran una persona hasta que nace. Sin embargo, por medio de las Escrituras Hebreas sabemos que para Dios, que es el que puso en marcha este maravilloso proceso, el bebé es importante desde el momento en que se comenzó a formar, y eso es desde su mismo inicio. Vemos que Jehová consideraba un aborto accidental como una muerte, así que un bebé no nacido es para Jehová tan importante como una persona que ya está fuera del vientre de su mamá y es un individuo independiente.
Se pueden leer algunos detalles que la Biblia ofrece sobre el aborto, aunque el NT no diga nada específico ... y solo estudiando la Biblia completa puede verse el asunto de forma cuidadosa y desde el punto de vista de Dios. En el artículo que nuestra Enciclopedia Biblica "Perspicacia para Comprender las Escrituras" ofrece sobre el aborto, se nos muestran varios textos bíblicos al respecto, y la aplicación práctica de esa información bíblica. El artículo dice así:
ABORTO
Expulsión de un embrión o feto antes de que sea capaz de vivir por sí mismo. Puede ser espontáneo o provocado. El primero cursa de modo natural, independiente de la voluntad, mientras que el segundo se define como la interrupción deliberada del embarazo con la muerte del feto. En la Biblia no se distingue entre aborto espontáneo y provocado; el término se usa en un sentido más amplio e intercambiable. La palabra hebrea scha·kjál, que significa ‘sufrir un aborto’ (Éx 23:26), también se traduce ‘privar’ (Dt 32:25), ‘privar de hijos’ (Le 26:22), ‘abortar’ (Os 9:14) y ‘resultar sin fruto’ (Mal 3:11). La voz hebrea yoh·tséʼth, vertida “aborto” en Salmo 144:14, viene de una raíz que significa “salir”. (Compárese con Gé 27:30.) Las expresiones “aborto” y “uno que nace prematuramente” (Sl 58:8; Ec 6:3) vierten la palabra hebrea né·fel, procedente de la raíz na·fál, cuyo significado es “caer”. (Compárese con Isa 26:18.)
El aborto espontáneo puede deberse a un accidente, una enfermedad infecciosa, tensión mental, esfuerzo físico o también a una debilidad orgánica general de la madre. Las aguas cercanas a Jericó causaban muertes y abortos hasta que las sanó Eliseo, el profeta de Jehová. (2Re 2:19-22.)
La provocación deliberada de un aborto por medios artificiales, fármacos o intervención quirúrgica, con el único propósito de evitar el nacimiento de un hijo no deseado, es un crimen a la vista de Dios. La vida, como don precioso del Creador, es sagrada. Por eso, la ley que Dios dio a Moisés protegía la vida del niño no nacido más que solo del aborto criminal, pues si en una reyerta entre hombres, una mujer embarazada o su hijo sufrían un accidente mortal, ‘entonces tenía que darse alma por alma’. (Éx 21:22-25.) Por supuesto, antes de aplicar el castigo, los jueces tomaban en consideración las circunstancias y el grado de premeditación. (Compárese con Nú 35:22-24, 31.) No obstante, el Dr. J. Glenn recalcó la seriedad de cualquier intento deliberado de causar daño al comentar: “El embrión viable en el útero ES un individuo humano, y, por lo tanto, su destrucción es una violación del sexto mandamiento”. (The Bible and Modern Medicine, 1963, pág. 176.)
El fruto del vientre es una bendición de Jehová. (Le 26:9; Sl 127:3.) Por eso, cuando Dios prometió prosperidad a Israel, garantizó que sus mujeres culminarían con éxito el embarazo y darían a luz hijos, al decir: “No existirá mujer que sufra aborto ni mujer estéril en tu tierra”. (Éx 23:26.) Por otra parte, como se indica en la oración del justo, el que las matrices de los enemigos de Dios abortaran y estos llegaran a ser como abortos que nunca contemplan el Sol sería una prueba de la desaprobación divina. (Sl 58:8; Os 9:14.)
En su miseria, Job pensó que hubiera sido mejor haber sido un “aborto escondido”. “¿Por qué desde la matriz no procedí a morir?”, clamó este hombre atormentado. (Job 3:11-16.) Salomón también dijo que le va mejor a un feto expulsado prematuramente que a la persona que vive mucho tiempo, pero que nunca llega a disfrutar de la vida. (Ec 6:3.)
El aborto contagioso, enfermedad caracterizada por el nacimiento prematuro, puede darse en el ganado vacuno, caballar, lanar y cabrío. En los días de los patriarcas Jacob y Job ya se conocía el aborto accidental, debido a descuido o a enfermedad, de los animales domésticos. (Gé 31:38; Job 21:10.)
https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1200000059
Última edición por Eli_yahu; 13-abr.-2019 a las 19:15
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.