Pocos o muy pocos , significa lo que he dicho que casi nadie está haciendo nada de lo que se debe hacer.
Dice pocos, no dice muy pocos.
No le pongas de tu cosecha.
Esa es mi única objeción.

Los libros dicen lo que dicen, y no dicen lo que no dicen.

Y, las interpretaciones son [, por lo general, ] mañosas.

Por algo Martín Lutero dijo que cada cual debe dejar que las escrituras le hablen a tu alma, sin intermediarios.

Nada más desagradable que leer un libro lleno de "insersiones aclarativas" con letra cursiva, como lo es, a manera de ejemplo, la biblia "nacar y colunga", o como aquellas traducciones que no quiero mencionar aquí, que, so pretexto de contextualizar el lenguaje con la forma actual y coloquial...