Creo que Doonga tiene razón.

Hay poco o nada original en las Palabras de Jesús... ni en las de ningún otro gran Enviado o Maestro Divino.

El Evangelio Eterno es el mismo que se repite una y otra vez a través de las épocas y civilizaciones... con más o menos énfasis en algún aspecto, y usando ejemplos, áreas de aplicación, rituales y normas sociales distintas.

Uba de las evidencias de que la religión es UNA SOLA, es precisamente que no hay ideas realmente originales en ninguna de las actuales: todas se han nutrido de todas, y todas provienen de un único Revelador.