Por otro tema el forista JNisi insiste y persiste de que Jehová es Jesucristo. Según su teoría, Jesús es como una especie de ser que Jehová crea y que es Él mismo haciéndose un humano. Esa misma idea la tiene acerca de todos los ángeles que se aparecieron en tiempos antiguos y que hablaban en el nombre de Jehová. Para justificar su creencia, JNisi usa razones como que a esos seres se les llama "Jehová" en varias ocasiones, o las expresiones donde los humanos con los que se comunicaban esos seres decían que sentían temor por haber visto a Dios (en hebreo elohim). Está claro que las razones que usa JNisi para concluir que esos ángeles (así como Jesucristo) son una especie de "copia material" de Jehová mismo en persona, no son razones sólidas ni suficientes para llegar a tan absurda conclusión.

Es obvio que nuestro coforista está cerrado a analizar el asunto desde otra perspectiva. Si Jehová hubiera venido Él mismo en alguna clase de copia, esos seres no se nos mostraran en la Biblia como personas independientes con una personalidad propia. Por ejemplo, hay casos en que los humanos que vieron esos mensajeros de Dios angelicales les preguntaron cómo se llamaban. Si esos humanos hubieran creído algo semejante a la teoría de JNisi, ellos no hubieran preguntado tal cosa, porque habrían sabido quién era el que hablaba con ellos.

Entonces, porqué piensan algunos de ellos haber visto a "elohim"? La razón vá más allá de suponer que esos seres fueran el propio Jehová. Tiene mucho más que ver con la idea que los israelitas antiguos querían decir cuando usaban ese término hebreo elohim. Para ellos Jehová era el Elohim, pero ellos también llamaban "elohim" a los seres espirituales invisibles, porque los entendían como seres poderosos con quienes no se suponía que tuvieran contacto. Al saber que a Jehová no se le puede ver sin morir, ellos extendían esa restricción a los demás seres a quienes también consideraban elohim. Esa es la forma de entender este asunto; de ninguna manera significa que ellos creyeran estar hablando con el propio Jehová en persona.

Si analizamos cuidadosamente el caso de Jesús, a quien JNisi aplica su misma teoría, entendemos que tal forma de razonar es completamente errónea. Jesucristo nació como humano, tuvo que aprender a hablar, a caminar, tenía que comer por necesidad, beber agua, ir al baño, etc. Durante su vida estuvo expuesto a burlas, le escupieron, lo golpearon y hasta lo mataron. Obviamente, creer que Jehová en persona haya experimentado estas cosas de parte de humanos, es sencillamente una idea grotesca, que desdibuja la persona y autoridad del Dios que creó todo el Universo, a quien todo lo que existe rinde cuentas, y que nunca muere. Si le juntamos a eso los aspectos analizados en este tema desde el principio, podemos ver a Jesús como una persona completamente independiente de Jehová, que habló de Él como una tercera persona; incluso vemos a Jehova hablando desde el cielo con Jesús. Insistir tanto en los errores cuando se tienen tantas razones para cambiar de idea, solo demuestra lo aferradas que pueden estar algunas personas a sus ideas erróneas. Cuando nos preguntamos porqué estas personas se aferran tanto a esas ideas, entendemos lo que dice la Biblia sobre la relación entre la actitud de la gente y lo que provocan para sí mismos con esa actitud con respecto a la bendición de Dios para que puedan entender la verdad. Ellos prefieren seguir a humanos que la Biblia llama como "el hombre del desafuero"; que es un clero religioso que no enseña la verdad ni practica verdadera justicia. Por seguir a esas personas, se condenan a sí mismos:

2Tes.2:9 Pero la presencia del desaforado es según la operación de Satanás con toda obra poderosa y señales y portentos presagiosos mentirosos, 10 y con todo engaño injusto para los que están pereciendo, como retribución porque no aceptaron el amor de la verdad para que fueran salvos. 11 Por eso Dios deja que les vaya una operación de error, para que lleguen a creer la mentira, 12 a fin de que todos ellos sean juzgados por no haber creído la verdad, sino haberse complacido en la injusticia.