Nosotros entendemos esto:


El vehículo inferior de los Arcángeles es el cuerpo de deseos. Nuestro cuerpo de deseos se obtuvo en el Período Lunar, en el que Jehová era el Iniciado más elevado. Por lo tanto Jehová puede manipular el cuerpo de deseos humanos. El vehículo inferior de Jehová es el espíritu humano y su contraparte es el cuerpo de deseos. Los Arcángeles son sus ayudantes, pues tienen el poder de administrar las fuerzas espirituales del Sol, siendo el cuerpo de deseos su vehículo inferior. Así que pueden trabajar y preparar a la humanidad para cuando llegue el tiempo en el que reciba los impulsos espirituales directamente del Sol, sin intervención de la Luna.

Cristo, el Iniciado más elevado del Período Solar, es quien tiene a su cargo la tarea de enviar ese impulso. El impulso que refleja Jehová fue emitido por Cristo, quien preparó así a la Tierra y a la humanidad para su admisión directa.