Erre que erre, no podemos cambiar la historia ni la realidad, Jesús no nació el 25 de diciembre y esto a es un hecho contrastado incluso por entendidos laicos, así que si no queremos asumir la realidad y preferimos seguir manteniendo ese error porque nos proporciona alegría y por la tradición, pues cada uno allá con sus conclusiones, pero yo siempre persigo la verdad de todas las cosas...