Nietzsche fue un hipócrita, bien enamorado que estuvo de la blanca Salomé y bien que le dolió que lo inorara!!
Pero, Nietzsch, tú debes de ser lo que no fue... ¡piénsalo!
Y me dejaste en eso, me sacaste del proceso, me diste una trompada con tu brazo secular, y me dejaste llorando, con los mocos por el fango mientras te pedía otra oportunidad, soy un hombre que sufre...