Aquellos magos eran en realidad astrólogos del oriente
Mateo 2:1-16
muestra que la estrella condujo a los astrólogos
primero hacia el rey Herodes
y luego hacia Jesús,
y que Herodes entonces procuró que se diera muerte a Jesús.
Después que ellos partieron,
el ángel de Jehová advirtió a José que huyera a Egipto
para proteger al niño.
¿Fue aquella estrella una señal procedente de Dios,
o provino de alguien que procuraba
la aniquilación del Hijo de Dios?
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)