Un pasaje que muestra claramente quién es el DIOS de Jesucristo, Dios de judíos y de gentiles, es el siguiente, de Pablo:

1Cor.15:24 En seguida, el fin, cuando él entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder. 25 Porque él tiene que reinar hasta que [Dios] haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada. 27 Porque [Dios] “sujetó todas las cosas debajo de sus pies”. Mas cuando dice que ‘todas las cosas han sido sujetadas’, es evidente que esto es con la excepción de aquel que le sujetó todas las cosas. 28 Pero cuando todas las cosas le hayan sido sujetadas, entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas para con todos.

Muchas veces menciona Pablo a DIOS, y en ninguna de ellas se está refiriendo a Jesucristo. Noten que DIOS:

1) es a quien Jesús entrega el reino después del Milenio;

2) pone a los enemigos de Jesús debajo de sus pies;

3) sujeta todo a los pies de Jesús;

4) es la excepción de entre lo que se sujeta a Jesús;

5) el Hijo se sujeta a Él; y

6) DIOS llega a ser todas las cosas en todos.

Definitivamente, Pablo NUNCA fue trinitario.