Cuando Moisés era el líder de Israel, les dijo que en el futuro, Jehová enviaría a un profeta como lo había escogido a él mismo para servir de intermediario entre Dios y su pueblo:

Deut.18:14 ”Porque estas naciones que vas a desposeer solían escuchar a los que practican magia y a los que adivinan; pero en cuanto a ti, Jehová tu Dios no te ha dado nada semejante a esto. 15 Un profeta de en medio de ti mismo, de tus hermanos, semejante a mí, es lo que Jehová tu Dios levantará para ti —a él ustedes deben escuchar— 16 en respuesta a todo lo que le pediste a Jehová tu Dios en Horeb, en el día de la congregación, diciendo: ‘No oiga yo de nuevo la voz de Jehová mi Dios, y no vea yo más este gran fuego, para que no muera’. 17 Ante aquello, Jehová me dijo: ‘Ellos han hecho bien al hablar lo que hablaron. 18  Les levantaré un profeta de en medio de sus hermanos, semejante a ti; y verdaderamente pondré mis palabras en su boca, y él ciertamente les hablará todo lo que yo le mande. 19 Y tiene que suceder que al hombre que no escuche mis palabras que él hablará en mi nombre, yo mismo le pediré cuenta.

Fíjense que Moisés comienza ese discurso diciendo que nadie estaba capacitado para atribuirse ser portavoz de Dios por magia o adivinación. Hoy en día muchos deciden contradecir las enseñanzas de Jesús porque creen que tienen visiones personales que vienen directamente de Dios. Los cristianos verdaderos sabemos que las enseñanzas de Jesucristo registradas en la Biblia y luego enseñadas por sus discípulos del primer siglo (registradas también en la Biblia), cumplen con lo que Moisés decía sobre el profeta que Dios enviaría a Su pueblo actual.

Todos sabemos que esas palabras de Moisés se cumplieron en Jesucristo, el portavoz de los mensajes de Dios:

Hch.3:18 Pero Dios ha cumplido de esta manera las cosas que anunció de antemano por boca de todos los profetas, que su Cristo sufriría.
19 ”Arrepiéntanse, por lo tanto, y vuélvanse para que sean borrados sus pecados, para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová 20 y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo. 22 De hecho, Moisés dijo: ‘Jehová Dios les levantará a ustedes de entre sus hermanos un profeta semejante a mí. Tienen que escucharle conforme a todas las cosas que él les hable. 23 En verdad, cualquier alma que no escuche a ese Profeta será completamente destruida de entre el pueblo’. 24 Y todos los profetas, de hecho, desde Samuel en adelante y los que siguieron en sucesión, cuantos han hablado, también han declarado estos días patentemente. 25 Ustedes son los hijos de los profetas y del pacto que Dios pactó con sus antepasados, al decir a Abrahán: ‘Y en tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra’. 26 A ustedes primero Dios, después de haber levantado a su Siervo, lo ha enviado para que los bendijera, apartando, a cada uno, de sus hechos inicuos.”

Si Jesucristo fue un enviado de Jehová así como Moisés fue portavoz de Jehová, entonces Jesucristo NO PUEDE SER Jehová mismo. Eso mismo dice Pablo a los Hebreos:

Heb.1:1 Dios, que hace mucho habló en muchas ocasiones y de muchas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas, 2 al fin de estos días nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombró heredero de todas las cosas, y mediante el cual hizo los sistemas de cosas.

Y eso mismo es lo que explica Jesucristo en esta parábola. Léanla con atención para que noten que trata del mismo asunto: Jehová ha enviado a Su Hijo Jesucristo tal como Moisés fue portavoz de Jehová ... al igual que los demás profetas:

Mat.21:33 ”Oigan otra ilustración: Había un hombre, un amo de casa, que plantó una viña y la rodeó de una cerca y cavó en ella un lagar y erigió una torre, y la arrendó a cultivadores, y viajó al extranjero. 34 Cuando llegó la época de los frutos, despachó sus esclavos a los cultivadores para conseguir sus frutos. 35 Sin embargo, los cultivadores tomaron a sus esclavos, y a uno lo golpearon severamente, a otro lo mataron, a otro lo apedrearon. 36 De nuevo despachó otros esclavos, más que los primeros, pero a estos les hicieron lo mismo. 37 Por último despachó su hijo a ellos, diciendo: ‘Respetarán a mi hijo’. 38 Al ver al hijo, los cultivadores dijeron entre sí: ‘Este es el heredero; ¡vengan, matémoslo y consigamos su herencia!’. 39 De modo que lo tomaron y lo echaron fuera de la viña y lo mataron. 40 Por lo tanto, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué les hará a aquellos cultivadores?”. 41 Le dijeron: “Por ser malos, traerá sobre ellos una destrucción mala, y arrendará su viña a otros cultivadores, que le darán los frutos a su tiempo”.
42 Jesús les dijo: “¿Nunca han leído en las Escrituras: ‘La piedra que los edificadores rechazaron es la que ha llegado a ser la principal piedra angular. De parte de Jehová ha venido a ser esto, y es maravilloso a nuestros ojos’? 43 Por eso les digo: El reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca sus frutos. 44 También, el que caiga sobre esta piedra será hecho añicos. En cuanto a cualquiera sobre quien ella caiga, lo pulverizará”.

PD: La cita de Jesucristo es ésta:

Sal.118:22,23 
La piedra que los edificadores rechazaron
ha llegado a ser cabeza del ángulo.
Esto ha venido a ser de parte de Jehová mismo;
es maravilloso a nuestros ojos.