La palabra hebrea za·náh
y otras formas afines transmiten la idea de prostitución,
ayuntamiento o relación sexual inmoral y fornicación.

La palabra griega que se traduce “fornicación” es por·néi·a,
un término que,
según explica B. F. Westcott
en su libro Saint Paul’s Epistle to the Ephesians
(1906, pág. 76),
“se usa en sentido general con referencia a relaciones sexuales ilícitas