Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
¿Si Jesús es Dios Por que llama mi Dios a Dios estando el en el cielo? (.......)
Tienes que comprender que Dios se hizo hombre, vivió como hombre, y sintió como hombre. Y su comportamiento fue como EL HIJO DE DIOS, para dar ejemplo a todos los hombres de cómo deben comportarse para con Dios. No es tal difícil de entender. Lee:

Filipenses 2:5
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
2:6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
2:7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
2:8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
2:9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
2:11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

Las leyes dadas por Dios
fueron abolidas por Jesus (.......)
Que no, Kimo, que no. Eso que dices contradice a Jesús, que dijo que Él no había venido a abolir la Ley de Dios. Lee bien lo que escribí, porque veo que no has entendido:

Cita Iniciado por María_Laura3 Ver Mensaje
Dios dijo que haría un Nuevo Pacto porque su Antiguo Pacto fue invalidado, como dice el profeta Jeremías: "porque ellos invalidaron mi Pacto". Y es porque la ley de Dios fue cambiada por los escribas y fueron cambiados los mandamientos de Dios, como nos dicen los profetas Isaías, Malaquías, Jeremías y Ezequiel:

Isaías 24:5-6
Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, cambiaron los mandamientos, quebrantaron el pacto sempiterno (......).

Malaquías 2,5-10
Mi pacto con él fue de vida y de paz (.........) Mas vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar a muchos en la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice Yavé de los ejércitos.

Jeremías 8:8
¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley del Señor está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas

Ezequiel 5:5-6
Así ha dicho Yavé el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella. Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos

Entonces, como los mandamientos de Dios fueron cambiados, es por lo que fue invalidado el Pacto de Dios y por lo que Dios haría un Nuevo Pacto. Y el Nuevo Pacto que Dios haría con su pueblo no sería una nueva ley sino la Ley que en verdad había dado Dios desde el principio, pero esta vez grabada en el corazón y en la mente de sus hijos para que, escrita ahí, nadie pudiera cambiarla. Lee:

Jeremías 31:33
Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Yavé: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.
31:34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Yavé; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande,


Entonces, algún día todos los hijos de Dios conocerán la verdadera Ley de Dios y ya nadie podrá confundirles. Y esta Ley que Dios daría en la mente de sus hijos y que escribiría en sus corazones, son los mandamientos que Jesús nos enseñó cuando predicó el Evangelio, que son los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios desde siempre y para siempre.

Así que no llaméis "mandatos de Dios" a los mandatos del Antiguo Testamento que Jesús anuló, porque los mandatos que Jesús anuló no eran en verdad mandatos de Dios sino de hombres, pues Jesús no vino a abolir la Ley de Dios, sino que, cuando predicó el Evangelio,
anuló del Antiguo Testamento todos los mandatos que no eran más que mandatos de hombres (como las penas de muerte, las guerras, los sacrificios y todos los mandatos inmisericordes) y nos enseñó los mandamientos que en verdad fueron dados por Dios.