
Iniciado por
MagAnna
No lo creo, no es mi tipo. Realmente no es mi tipo en ningún sentido: desconsiderada, egoísta, floja, ingrata y además era como cuerpo estraño, como sin forma. Por su semblante y su forma de vestir dudo de que sea heterosexual además.
Se me olvidaba un detalle muy importante: lo más más más indignante de todo el asunto fue que ni siquiera se disculpó, simplemente se quedó ahí parada a mi lado. Tuvo, eso sí la decencia de recoger los lentes del suelo, pero no exclamó un "perdón", "disculpe", "qué pena" o algo que hiciera notar el reconocimiento de su desmesura.
JAJA, seguro dicen ustedes: "y dale con el asunto" jaja, pero es que no me había desahogado. En casa en la noche y hoy en la oficina con los compañeros he preferido omitir el incidente.
Mi pena es sencilla y nada misteriosa y, como tu alegría, por cualquier cosa estalla.