Cita Iniciado por Porque25 Ver Mensaje


""...una de las contradicciones entre lo que dicen las cartas atribuidas a Pablo y lo que dice Jesús"".

""En el mundo hay gobernantes tiranos. Entonces, ¿cómo van a ser sido puestos por Dios? Eso que dicen las cartas contradice a lo que enseña el Evangelio, pues el Señor Jesús no quiere que los hombres dominen sobre los demás ni se hagan servir por ellos, del mismo modo que Jesús no vino a ser servido, como Él dijo:


Mat 20:25
Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
20:26 Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
20:27 y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo:
20:28 como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud"

Así que ahí tienes una de las contradicciones entre lo que dicen las cartas atribuidas a Pablo y lo que dice Jesús"".
Como usted puede ver no hay contradictorio entre lo que dice Jesús y lo que dijo Pablo porque Pablo fue inspirado por el espíritu santo y escogido por Cristo mismo.

Usted no me puede mostrar donde manda Jesús a ser desobediente a las autoridades.

Usted opina mucho
pero no puede probar nada de lo que dice con el evangelio

Vamos para que aprenda de Jesus mismo
En una ocasión,
mientras Jesús enseñaba en el templo,
sus adversarios intentaron ponerlo
entre la espada y la pared preguntándole
si había que pagar cierto impuesto.

Si contestaba que no,
su respuesta podría haberse tomado
como un acto de sedición
y haber alimentado una rebelión entre el pueblo

Su magistral respuesta fue un prodigio de equilibrio:
“Paguen a César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios”
(Lucas 20:21-25).


Y hay buenas razones para ello.
Para empezar, los gobiernos mantienen el orden público.

Además, exigen con todo derecho
que los ciudadanos sean honrados,
paguen impuestos y acaten las leyes.

El mismo Jesús dio un buen ejemplo y pagó “a César las cosas de César”.

Su familia le había enseñado a cumplir las leyes
aun cuando estas fueran en contra de su conveniencia personal.

Por ejemplo, a fin de inscribirse en un censo
decretado por el gobierno romano,
José y María habían viajado unos
150 kilómetros (90 millas) hasta Belén,
y eso que ella estaba embarazada.

Del mismo modo, Jesús respetó todas las leyes,
hasta el punto de pagar
un impuesto que, siendo estrictos,
no tenía por qué pagar (Mateo 17:24-27).

Igualmente, tuvo cuidado
de no excederse en su autoridad
tomando decisiones en asuntos civiles
que no le correspondían (Lucas 12:13, 14).

(Lucas 12:13, 14) Entonces uno de la muchedumbre le dijo:
“Maestro, di a mi hermano que divida conmigo la herencia”.
14 Él le dijo: “Hombre, ¿quién me nombró juez o repartidor sobre ustedes?”.


Dicho en pocas palabras:
Jesús respetaba al gobierno, pero no quería formar parte de él.