La declaración de Jesús de que los resucitados no se casan ni se dan en matrimonio, sino que son como los “ángeles en el cielo”, muestra que entre tales criaturas celestiales no existe el matrimonio, pues no son seres sexuados.


porque, en la resurrección,
ni se casan los hombres ni se dan en matrimonio las mujeres

No ahora
en la resurreccion