Consideren ahora la siguiente frase: "Dios de dioses".
Esa frase es un título que se aplica a Jehová en la siguiente cita bíblica:
Deut.10:17 Porque Jehová su Dios es el Dios de dioses y el Señor de señores, el Dios grande, poderoso e inspirador de temor, que no trata a nadie con parcialidad ni acepta soborno, 18 que ejecuta juicio para el huérfano de padre y la viuda y que ama al residente forastero para darle pan y un manto.
Nabucodonosor mismo reconoció que Jehová es Dios de dioses, cuando ninguno de los adoradores de dioses de Babilonia fueron capaces de interpretar su sueño:
Dan.2:47 El rey respondía a Daniel y decía: “Verdaderamente el Dios de ustedes es un Dios de dioses y un Señor de reyes y un Revelador de secretos, porque pudiste revelar este secreto”.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando la Biblia llama a Jehová de esa manera, no se está refiriendo a que sea un Dios de dioses falsos, sino el Dios que está por encima de cualquier ser que con propiedad pueda ostentar el título de ser divino. La Biblia dá ese título incluso a jueces de Israel, pues Jesús mismo lo reconoció aquí:
Juan 10:33 Los judíos le contestaron: “No por obra excelente te apedreamos, sino por blasfemia, sí, porque tú, aunque eres hombre, te haces a ti mismo un dios”. 34 Jesús les contestó: “¿No está escrito en su Ley: ‘Yo dije: “Ustedes son dioses”’? 35 Si él llamó ‘dioses’ a aquellos contra quienes vino la palabra de Dios, y sin embargo la Escritura no puede ser nulificada, 36 ¿me dicen ustedes a mí, a quien el Padre santificó y despachó al mundo: ‘Blasfemas’, porque dije: Soy Hijo de Dios?
Noten que Jesús no estaba diciendo que él fuera "un dios" como lo estaban acusando sus enemigos judíos, sino que él dice "Soy Hijo de Dios". Los judíos interpretaban que por decir que era hijo de Dios, estaba atribuyéndose naturaleza divina como los seres espirituales, que también eran hijos de Dios. Ellos no concebían que Jesús, siendo un ser humano de carne, pudiera decir que él era un hijo de Dios.
Cuando Jesús fue humano, él no tenía naturaleza divina, y aunque claramente se le llamó "Hijo de Dios", este título vino a efectuarse cabalmente cuando fue resucitado y recuperó la naturaleza divina que tenía antes de llegar a nacer como hombre:
Fil.2:7 (...) se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres.
Juan 17:5 Así que ahora, Padre, glorifícame al lado de ti mismo con la gloria que tenía al lado de ti antes que el mundo fuera.
Rom.1:3 (...) su Hijo, que provino de la descendencia de David según la carne, 4 pero que con poder fue declarado Hijo de Dios según el espíritu de la santidad mediante la resurrección de entre los muertos —sí, Jesucristo nuestro Señor ...
Efectivamente, Jesucristo volvió a tener naturaleza divina después de ser resucitado. Ya su cuerpo no sería un cuerpo inferior al de los ángeles:
Heb.2:9 pero contemplamos a Jesús, que había sido hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber sufrido la muerte, para que por la bondad inmerecida de Dios gustase la muerte por todo [hombre].
... sino que ahora volvía a tener naturaleza divina, como en el tiempo en que era el Logos de Dios:
Juan 1:1 En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios. 2 Este estaba en [el] principio con Dios.
Ahora podemos entender porqué Jehová es Dios de dioses: aunque Jesús tiene ahora naturaleza divina y apropiadamente se le puede llamar "un dios" por naturaleza ... él aun considera a Jehová como su propio DIOS. Si dividiéramos la frase "Dios de dioses" en dos partes, y pusiéramos cada parte en un lugar diferente, Jesús no ocuparía el lugar del DIOS de esa frase, sino que tendría que ser el miembro más elevado del conjunto de los que son llamados "dioses" en esa frase, precisamente porque JESÚS TIENE UN DIOS, que es el Dios de dioses:
Rev.3:12 ”’Al que venza... lo haré columna en el templo de mi Dios, y ya no saldrá [de este] nunca, y sobre él escribiré el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén que desciende del cielo desde mi Dios, y ese nuevo nombre mío.
El Dios de Jesús es el Dios de los cristianos verdaderos:
Juan 20:17 Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: ‘Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes’”.
Los testigos cristianos de Jehová estamos orgullosos de ser adoradores del Dios de dioses.
2Tim.3:13 (...) los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal en peor, extraviando y siendo extraviados.
Dan.11:33 Y tocante a los que tienen perspicacia entre el pueblo, impartirán entendimiento a los muchos. (...)
... 12:10 Muchos se limpiarán y se emblanquecerán y serán refinados. Y los inicuos ciertamente actuarán inicuamente, y absolutamente ningún inicuo entenderá; pero los que tengan perspicacia entenderán.